Durante el embarazo, el cuerpo y la fisiología de la mujer van cambiando de forma progresiva. Así, las funciones corporales, la postura y la anatomía se van modificando a lo largo de los nueve meses de gestación. Hay tres causas que determinan estos cambios: causas hormonales, nutritivas (adaptación de la nutrición a las necesidades fetales) y mecánicas (el aumento del volumen abdominal).

Los efectos fisiológicos que pueden aparecer tras el parto son:

  • Descenso del periné y pérdida de tono muscular.
  • Alteraciones de la función del esfínter uretral.
  • Separación de los músculos abdominales rectos anteriores.
  • Cambios posturales.
  • Inestabilidad pélvica.
  • Dolor lumbar.
  • Cicatriz de episiotomía, cesárea o desgarro del periné.
  • Hemorroides.

 Algunas de estas modificaciones van desapareciendo tras el parto, pero pueden quedar algunas secuelas que debemos conocer para poder trabajar sobre ellas.

Entonces, ¿qué puede hacer una mujer para cuidarse tras el parto?

Tratar la cicatriz

Tanto si es un parto vaginal como si es por cesárea puede haber una cicatriz. En el caso de un parto vaginal puede haber una cicatriz como consecuencia de la realización de una episiotomía o una cicatriz tras un desgarro del periné. En la cesárea la cicatriz es quirúrgica. En ambos casos debemos cuidar la cicatriz una vez se han retirado los puntos de sutura o grapas. La cicatriz deberá estar hidratada y protegida del sol. Si la evolución es favorable hay que masajear y movilizar la cicatriz según las recomendaciones de un profesional. Así evitaremos que se formen adherencias en el tejido.

Medidas contra el estreñimiento

El estreñimiento, en una fase de recuperación postparto, puede interferir en la buena recuperación del suelo pélvico, de las cicatrices y en caso de que hayan aparecido hemorroides. Se debe tener especial cuidado en la dieta y adoptar unos buenos hábitos en la defecación. Al hacer esfuerzos para defecar bloqueando la respiración en inspiración se produce la maniobra de Valsalva creando un aumento de la presión intra-abdominal que perjudica en caso de hemorroides e interfiere en la recuperación del suelo pélvico. Por ello se recomienda en caso de tener que hacer empujes, que se hagan en espiración respiratoria.

Recuperar el tono del suelo pélvico

El suelo pélvico forma parte de las medidas de sostén de las vísceras pélvicas. Durante el embarazo recibe más presión debido al aumento del peso y volumen del útero grávido, lo que produce un descenso del periné y una pérdida de tono del mismo. La realización de ejercicios para tonificar el suelo pélvico están muy indicados en la recuperación posparto (haya sido parto vaginal o cesárea) para evitar complicaciones como la incontinencia urinaria, prolapsos, problemas en las relaciones sexuales, etc.

Recuperación de la faja abdominal: gimnasia abdominal hipopresiva

Durante el embarazo se produce un crecimiento progresivo del útero que implica una separación de los músculos rectos abdominales y una distensión del músculo transverso del abdomen. Tras el parto, el útero disminuye paulatinamente de tamaño, pero la faja abdominal necesita recuperar el tono muscular y así tener una mejor estabilidad lumbopélvica, una mejora de la postura y mantener el tono del periné. Los ejercicios más indicados para esta recuperación son los abdominales hipopresivos. Estos ejercicios deben de ser guiados por un profesional y comenzarlos a partir del tercer mes tras el parto.

Una dieta adecuada

En esta fase de recuperación, la dieta debe amoldarse a las necesidades de la mujer. En el caso de que se proporcione al bebé una lactancia materna hay que recordar la influencia que hay entre los hábitos alimenticios de la madre y la elaboración de la leche materna.

En nuestra clínica estamos especializadas en el cuidado de la mujer durante el embarazo y en el posparto. Si tienes alguna duda no dudes en ponerte en contacto con nosotras.